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San Antón reunió a personas y mascotas en San Félix de Nigrán

La festividad de San Antón reunió en San Félix de Nigrán a vecinos y mascotas en una tarde marcada por la cercanía, la tradición y la alegría compartida. La bendición de los animales llenó el atrio de vida, sonrisas y momentos entrañables.

San Antón reunió a personas y mascotas en San Félix de Nigrán

El sábado 17 de enero, la parroquia de San Félix de Nigrán vivió una tarde entrañable con motivo de la festividad de San Antonio Abad, patrón de los animales. Tras la celebración de la Eucaristía, la imagen del Santo fue llevada al atrio de la iglesia, donde tuvo lugar la tradicional bendición de los animales, en un ambiente cercano y muy familiar.

Hasta allí se acercaron vecinos y familias acompañados de sus mascotas. Hubo perros, gatos y hasta alguna tortuga, que también quiso recibir la bendición de San Antón. Entre ellos, destacó la presencia de un perro guía, cuyo servicio silencioso y fiel hace más fácil la vida de su dueña, recordándonos que los animales no solo acompañan, sino que en muchos casos se convierten en un apoyo esencial y un verdadero don.

También estuvieron presentes animales que en su día fueron abandonados y que hoy forman parte de una familia que los ha acogido con cariño. Su presencia fue un testimonio sencillo pero elocuente de cómo el cuidado, la responsabilidad y el amor pueden transformar vidas, tanto humanas como animales.

No faltaron momentos simpáticos, especialmente cuando algunos canes, con evidente entusiasmo, parecían querer ser los primeros en colocarse delante del Santo, generando pequeños instantes de “tensión” rápidamente resueltos con sonrisas y buen ánimo.

Después de la bendición, la tarde continuó con un momento de convivencia en el que no faltaron pastas y algún que otro “chupito” de vino de misa, compartidos con sencillez y buen humor entre los asistentes. Fue una ocasión propicia para charlar, reencontrarse y seguir fortaleciendo los lazos de comunidad.

La preciosa talla de San Antón también fue protagonista de un improvisado photocall, donde muchas personas aprovecharon para llevarse un recuerdo de una celebración que unió fe, tradición y vida cotidiana.

Una jornada sencilla pero muy significativa, que recordó la importancia del cuidado de la creación y el lugar especial que los animales ocupan en nuestras vidas y en el corazón de la Iglesia.

*Próximamente se publicará una galería con más fotos de la celebración.