De establos a espacios de acogida
Un antiguo establo de la casa rectoral volverá a tener vida parroquial y social.

En la casa rectoral de Nigrán se conservan unos antiguos establos que durante muchos años formaron parte de la vida cotidiana del lugar. Hoy, ese espacio en desuso se abre a una nueva posibilidad: volver a tener vida al servicio de las personas.
La iniciativa nace del deseo de poner el patrimonio al servicio de las personas, recuperando un edificio histórico para responder a necesidades actuales: atención social, acompañamiento, encuentros comunitarios y actividades pastorales. Lejos de ser una simple obra de reforma, el proyecto busca dar un nuevo sentido a un espacio cargado de historia.
Jesús nació en un establo, un lugar humilde que se convirtió en espacio de acogida, vida y esperanza. Siglos después, estos antiguos establos quieren volver a ser un lugar donde las personas sean el centro, especialmente aquellas que más necesitan apoyo y cercanía.
Los futuros locales permitirán ampliar la acción de Cáritas parroquial, ofrecer espacios dignos para reuniones y formación, y reforzar la vida comunitaria de las parroquias.
La rehabilitación respetará el carácter histórico del edificio, manteniendo su identidad y estructura original, al tiempo que lo adapta a un uso social y pastoral. Se trata, en definitiva, de transformar un lugar vinculado al pasado rural en un espacio abierto al presente y al futuro.
Con este proyecto, la parroquia quiere lanzar un mensaje sencillo pero profundo: los lugares humildes pueden volver a llenarse de vida cuando se ponen al servicio de los demás.