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La parroquia se sostiene entre todos

El pasado sábado 17 se convocó a varios vecinos y feligreses para constituir el Consejo Económico Parroquial, tal como pide el Derecho Canónico.

Transparencia, corresponsabilidad y confianza

Nuestra parroquia es una comunidad viva que celebra, acompaña, educa en la fe y cuida de quienes más lo necesitan. Todo esto es posible gracias a la colaboración generosa de los fieles, muchas veces silenciosa y poco visible, pero absolutamente esencial.

Con el deseo de cuidar mejor esta corresponsabilidad, el pasado sábado 17 el párroco convocó a varios vecinos y feligreses para constituir el Consejo Económico Parroquial, tal como pide el Derecho Canónico. Este consejo tiene una misión muy concreta: garantizar la transparencia, la buena administración y el correcto destino de las limosnas y donativos que recibe la parroquia.


¿A qué se destinan las aportaciones?

Las ayudas económicas que recibe la parroquia se orientan siempre a fines muy concretos, al servicio de todos:

  1. Caridad
    Destinada a la atención de personas y familias en situación de necesidad, cuya gestión está confiada al equipo de Cáritas parroquial.

  2. Culto y catequesis
    Para sostener la vida litúrgica, la celebración de los sacramentos y la formación cristiana de niños, jóvenes y adultos.

  3. Mantenimiento ordinario
    Gastos necesarios para el día a día: luz, agua, calefacción, seguros y otros servicios básicos.

  4. Obras de conservación y mejora
    Actuaciones necesarias para cuidar el patrimonio que hemos recibido, como la restauración del establo o la consolidación de la cúpula de la capilla de las Angustias, entre otras.

Una realidad que conviene conocer

Muchas personas no son conscientes de que la parroquia se mantiene casi exclusivamente gracias a la colaboración de los fieles. No existe una financiación automática: cada celebración, cada actividad pastoral y cada ayuda social dependen, en gran medida, de esta generosidad compartida.

Por eso, queremos invitar a conocer y a participar, cada uno según sus posibilidades y con total libertad.

Formas sencillas y seguras de colaborar

Para facilitar esta colaboración, existen distintas opciones:

  • La campaña de colecta dominical: 1 € por familia y domingo, canalizada a través de la bolsa o colecta dominical.
    Un gesto pequeño, sencillo y asumible que, sumado entre todos, permite cubrir los gastos ordinarios de la parroquia y garantizar su funcionamiento habitual.

Todas las donaciones pueden solicitar, si así se desea, el certificado correspondiente para la desgravación fiscal, conforme a la legislación vigente.


Gracias por caminar juntos

La parroquia no es una institución ajena: es nuestra casa común. Cuidarla es una forma concreta de cuidar la fe, la caridad y la vida comunitaria que en ella florece.

Gracias a quienes colaboráis de forma habitual y también a quienes, al conocer mejor esta realidad, os sintáis llamados a hacerlo. Entre todos, con transparencia y confianza, seguimos construyendo parroquia.