Semana Santa 2026. Resumen de una semana intensa, sembrada de fe y frutos
La Semana Santa ha sido un tiempo de gracia vivido con intensidad en nuestras parroquias de Nigrán y Camos. Días de oración, silencio, comunidad y contemplación del misterio central de nuestra fe: la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

Domingo de Ramos
La celebración comenzó con la bendición de los ramos, primero en el atrio de la iglesia de Camos y posteriormente en el cruceiro de Ceán, en Nigrán. Desde allí, en procesión, los fieles acompañaron al Señor hasta el templo, recordando su entrada triunfal en Jerusalén.
La jornada culminó con la proclamación de la Pasión según San Mateo, introduciéndonos ya en el misterio que marcaría toda la semana.
Lunes, Martes y Miércoles Santo
Los primeros días de la Semana Santa fueron un tiempo de preparación interior y también de cuidado comunitario.
Las parroquias ofrecieron la celebración de la Santa Misa y momentos de oración, invitando a los fieles a disponerse espiritualmente para vivir con profundidad el Triduo Pascual.
De manera especial, la comunidad se unió en el “zafarrancho”, en el que voluntarios colaboraron en la limpieza y preparación de los templos. Un gesto lleno de significado: disponer la casa de Dios como reflejo del deseo de preparar también el propio corazón.
Uno de los momentos significativos fue la Celebración Penitencial — “Fiesta del Perdón”. A través de la escucha de la Palabra, el examen de conciencia y el sacramento de la reconciliación, donde los niños y niñas que se preparan para su Primera Comunión, junto con sus padres, experimentaron la alegría del perdón de Dios, renovando su vida interior y reconciliándose con Él y con los hermanos.
Así, entre la oración, el servicio y la conversión, la comunidad fue entrando progresivamente en el misterio de la Pasión del Señor.
Jueves Santo – Cena del Señor
El Jueves Santo nos adentró en la intimidad del Cenáculo.
En la parroquia de San Félix de Nigrán se representó el lavatorio de los pies, signo del amor humilde y del servicio al que Cristo nos llama.
En ambas parroquias, al finalizar la celebración, el Santísimo Sacramento fue trasladado solemnemente al Monumento, donde los fieles pudieron acompañar al Señor en adoración, recordando su oración en Getsemaní.
Viernes Santo – Pasión del Señor
Día de silencio, contemplación y profundo recogimiento.
En ambas parroquias se celebraron los oficios de la Pasión, con la proclamación dialogada de la Pasión según San Juan, en la que numerosos fieles participaron dando voz a los distintos personajes, enriqueciendo así la vivencia comunitaria.
Uno de los momentos más especiales fue la adoración de la Santa Cruz, introducida con la proclamación:
“Mirad el árbol de la Cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo.”
A lo que la asamblea respondió:
“Venid a adorarlo.”
En ese clima de devoción, los fieles se acercaron personalmente a venerar el madero santo, signo del amor entregado de Cristo por todos.
En Camos, se vivió con especial intensidad la tradicional ceremonia del Desenclavo.
En Nigrán, la devoción se expresó en la procesión de Jesús crucificado y la Virgen Dolorosa, acompañada por la comunidad en un ambiente de respeto y oración.
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Sábado Santo – Espera junto a María
El Sábado Santo estuvo marcado por el silencio y la esperanza. En la capilla de la Virgen de las Angustias se rezó el Santo Rosario, acompañando a María en su soledad, en ese tiempo suspendido entre la muerte y la vida.
Vigilia Pascual – La gran noche
La noche santa de la Vigilia Pascual se celebró a las 21:00 en Camos y a las 22:30 en Nigrán, siendo el momento culminante de toda la Semana Santa.
La celebración comenzó con el encendido del fuego nuevo y la entrada del Cirio Pascual, símbolo de Cristo resucitado, luz del mundo.
Antes de la liturgia eucarística, se presentaron las ofrendas de pan y vino, junto con los santos óleos bendecidos en la Misa Crismal: el óleo de los catecúmenos, el santo crisma y el óleo de los enfermos, signos visibles de la vida sacramental de la Iglesia que acompaña a los fieles en todas las etapas de su camino.
A lo largo de la liturgia:
Se proclamaron las lecturas de la historia de la salvación, con la participación de lectores voluntarios.
Se renovaron las promesas bautismales.
Se bendijo el agua.
Y en el momento del Gloria, el templo se llenó de alegría con el repique de campanas y el sonido de campanillas, celebrando que Cristo ha vencido a la muerte.
En San Félix, la celebración concluyó con un ágape fraterno en el atrio, donde los asistentes compartieron sidra, vino de misa, roscón y chocolate caliente, prolongando la alegría pascual en comunidad.
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Domingo de Pascua
La alegría de la Resurrección continuó con la celebración de la Misa de Pascua, en la que se proclamó la tradicional aclamación pascual, anunciando con gozo que el Señor vive.
Tiempo de Pascua
Con el Domingo de Resurrección no terminó la celebración, sino que comenzó el Tiempo de Pascua, que se prolonga durante 50 días, hasta la solemnidad de Pentecostés.
Es un tiempo para vivir en la alegría de la vida nueva, siendo testigos de la luz de Cristo en medio del mundo.
Acción de gracias
Damos gracias a todos los fieles, voluntarios y colaboradores que han hecho posible vivir estos días con tanta belleza, recogimiento y participación.
Agradecemos también de corazón a quienes, no siendo de nuestras parroquias, se encontraban de vacaciones o se acercaron a visitarnos y quisieron compartir con nosotros estas celebraciones, enriqueciendo aún más la vivencia comunitaria.
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